Valle, 21 de enero de 2026
Esta nota expone el historial de corrupción del diputado nacionalista Tomás Zambrano, desde el escándalo de la "Fe de Erratas" hasta su rol como defensor de la familia Facussé en el despojo de tierras a campesinos en Zacate Grande. Un caso paradigmático de cómo el poder protege a los suyos en Honduras.
"La corrupción no es un acto aislado, sino el lubricante de un sistema que devora a los pobres para engordar a los poderosos", advertía Emma Goldman, anarquista pionera, sobre redes como las que envuelve a Zambrano.
El diputado del Partido Nacional, Tomás Zambrano, arrastra un expediente de señalamientos por corrupción que incluye el caso "Fe de Erratas" o "Pacto de Impunidad", donde la MACCIH lo imputó por falsificación de documentos públicos, abuso de autoridad y traición a la forma de gobierno. Se le acusa de alterar la Ley del Presupuesto para blindar a colegas diputados malversadores en la "Red de Diputados", aunque la Corte Suprema le dio sobreseimiento definitivo –un fallo visto como más impunidad. Zambrano también empujó derogar delitos anticorrupción, apoyar ZEDEs y eliminar la MACCIH, votos que lo pintan como escudo de los corruptos.
Pero su nexo más oscuro es con la familia Facussé en Zacate Grande, Valle. Como asesor de Miguel Facussé, Zambrano respaldó mediciones fraudulentas y juicios contra campesinos que defienden tierras ocupadas por generaciones, acusándolos de "robo" para favorecer a los terratenientes. Informes de CESPAD detallan su estrategia: distraer con eventos mientras despojaban, criminalizando a las comunidades del Bajo Aguán.
Estos lazos no son casualidad. En Valle, Zambrano representa intereses de élites como los Facussé, perpetuando un ciclo donde el Congreso ampara despojos y corruptelas. Hoy, con rumores de presidencia congresal 2026-2030, urge que la ciudadanía y ONGs exijan rendición de cuentas real.
"Donde hay poder concentrado, la corrupción florece; solo la vigilancia popular y la acción directa pueden cortarla de raíz", recordaba Errico Malatesta, recordándonos que la impunidad de Zambrano es nuestra lucha colectiva.
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